viernes, 20 de octubre de 2017

NUDOZURDO. "Tara motor hembra" (2011)


Me gustan Nudozurdo. Desde su primer trabajo homónimo les he seguido, y la verdad es que ofrecen señales inequívocas de banda de esas que marcan su propio camino. Tras "Sintética" (2008) que les granjeó muy buenas críticas, nos regalaron este portento de canciones tapizadas con el riego de la insolación.

La voz de Leopoldo Mateos sigue pergeñando rabia y dolor, detritus y desolación. "Prometo hacerte daño" es toda una proclama de fuerza y riffs que se retuercen. Los madrileños saben cruzar estilos, postpunk, noise, indie..., todo con un punto de desengaño, con letras que cuestan seguir, pero con melodías dulcemente tóxicas como la eficaz "No me toqueis".

Y es en "Prueba/error" donde suben el listón, donde disfrutas con sus guitarras gritando, mientras ellos a lo suyo, heridos por la vida detonación, confeccionando ritmos de luces de agravio, pócimas de letanía al por mayor. Vibrante. Todo un hit. Como el noise de "Conocí el amor" con su desgarrador y volcánico espíritu post punk.

El tono cambia en "Mensajes muertos", lírica, con cuerdas que te mecen, luminosa y triste, bella y a la vez misteriosa. Hasta parece otro grupo en una fenomenal mezca de pop y oscuridad.Y les sale bien la jugada cuando con valentía se enfrentan a casi nueve minutos en la hipnótica "Laser love".

A partir de la siguiente canción, "Sueño Demo", el disco se va ralentizando, cogiendo ondas internas de baja tensión y "Dosis modernas", quizás la más floja de este buen disco. Para terminar "El diablo fue bueno conmigo", balada donde aparecen las hermanas de Leopoldo para poner el fin de este potente disco. Luego vendrían "Rojo es peligro" (2016) o el más reciente "Voyeur amateur", pero yo me quedo con la agresividad contenida de este "Tara motor hembra".



miércoles, 18 de octubre de 2017

JESU & SUN KIL MOON. "30 seconds to the decline of planet earth" (2017)


En este segunda colaboración entre el peligroso activista sonoro Justin Broadick de Jesu, y la banda de Mark Kozelek, no hay abrasivas guitarras, ni drones aleteando entre sierras eléctricas mientras Mark canturrea serpientes.

Para "30 seconds to he decline....", la propuesta varía, no así la intensidad. Aquí hay largos monólogos que se sacuden entre cirios a veces de épica ("You are me and i am you"), o largos lamentos hasta de 17 minutos que se arrastran entre una electrónica efervescente ("Wheat bread").

El disco es un perfecto vehículo para Kozelek. En "He's bad" ataca con inquina a Michael Jackson, felicitándose de su muerte, con rabia y mala leche. Asi es el carácter con más mala leche del territorio indie. Todo un angelito. "Needles disney" es minimal, lineal, con una base de fondo que sirve al poeta de la gravedad para conquistarnos con su suave pasividad.

El disco transcurre sin sobresaltos, con temas cadenciosos, que siguen el mismo patrón, llevados todos por una corriente de leves arritmias, paseando por las palabras, leyendo en el atril diatribas y rubor ("Bombs").

En "Twenty something" se acercan más al sonido de Sun Kil Moon, para en "Hello Chicago" repicar campanadas de voces atalaya, cadencias febriles, luces que nunca se apagan. Otro disco pues para disfrutar de Kozelek, de sus peroratas y sus reflexiones, esta vez con Jesu de copiloto, en un proyecto que no supera el primer disco, pero que no te deja indiferente.


lunes, 16 de octubre de 2017

NILS FRAHM. "Felt" (2011)

Tierno, acogedor, expansivo, emocionante... Esas son las palabras que se me vienen a la cabeza cuando presiono el play y empieza a sonar "Keep", el primer tema de este pianista y compositor germano, que hace de la delicadeza su baluarte.

Minimalismo para estar entre las brasas de un sueño, calcando en las hojas presentimientos que huyen por la ventana de la memoria, teclas de un piano que suenan lentas y parsimoniosas ("Less"), entre un murmullo fértil de lluvia que acarrea recuerdos.

No se muy bien eso de las etiquetas que se le han puesto de "pianista indie". Lo que nos ofrece Nils Frahm es un tratamiento sencillo y a la vez cautivador de la música de piano, acompañada por pequeños efectos que transitan siempre al albur de las notas que poco a poco toman la tristeza como campo de operaciones ("Familiar").

De sus manos salen raices que se agarran a tu corazón como las sentidas "Unter" y "Old thught", participes ámbas de un decorado otoñal, calida bienvenida al mundo de los sonetos, de pulsiones internas hacia una paz necesaria para parar el rasguño feroz de la vida cuando ésta se hace ofensa.

"Snippet", es otro de los puntos fuertes de "Felt", un bello paseo por el bosque, la rúbrica de mil latidos, que se da la mano con "Kind" y su festival de pausas lentas, de toboganes medicinales. Frahm sabe como llenarnos de vaho y de luz, de motines de flores apaciguadoras.

Para el final de esta tonada tan íntima, la más larga del disco, "More", nueve minutos que resumen de una manera eficaz el huracán de sensibilidad que destila este rutilante disco. Apasionante.


jueves, 12 de octubre de 2017

AMERICAN FOOTBALL. "American football" (1999)

Pedazo disco de debút que se marcaron los chicos comandados por Mike Kinsella. Los de Chicago desde que suena la estupenda canción de inicio, "Never meant", se marcan uno de los mejores discos de emocore de la historia.

Lo suyo es la fibra sentimental y las guitarras aspavientos, modular el sonido a través de secuencias emocionales, donde cabe un saxo ("The one with the wurlizer"), o  como en "But  the regrets are killing me", se atreven a perforar el cielo con melodías y suave distorsión.

"You know y should be leaving soon" es otro trallazo leve, otro estallido de guitarras que siempre se encuentran con la contención vocal de Kinsella para llevarnos de la mano hacia acantilados imprudentes, lógicas imprevistas, sonidos siempre arrulladores.

Y es que si Sunny Day Real Estate, Rites of Spring o The Promise Ring, eran realmente potentes, American Football tienen un punto extraño que los hacen para mi dulcemente atrayentes. "Honesty?" juega con las guitarras y con un pop cadencioso, a ras de las turbinas de corazón, y "The summer ends", también con vientos de por medio, tiene un poso de ternura que te atrapa sin remisión.

También les pongo un 8 alto cuando suenan bellezas tan indescriptibles como "Stay home" o letanías emo como "For sure". Brillante pues disco homónimo, altamente disfrutable, repleto de aristas que no cortan las palabras, que te dan sed.


martes, 10 de octubre de 2017

MOGWAI. "Every country's sun" (2017)


Que no haya nuevas noticias sobre el sonido de Mogwai, es en si una buena noticia. La muestra un botón. Desde que das al play y pinchas "Coolverine", sabes que la fuerza de la banda sigue vigente, con sus escorzos melódicos entre ralladuras de guitarras, instrumentales para un apocalipsis tierno.

Hasta cuando fabrican tonadas que van de himnos singles, como la cantada "Party in the dark" ,  aciertan plenamente con sus explosiones de feedback, en un revuelto de melodía siempre saludable y vigorosa. Los escoceses a los suyo; a escocernos un poco el alma.

Tras nueve discos en la mochila, Mogwai siguen dando pistas para que no se agote el señuelo de su velocidad programada para radiar infiernos suaves, entelequias de electricidad. Se nota cada vez que nos regalan un disco, sus trabajos confeccionando banda sonora ("Les revenants" o "Before the flood). Su música cada día es más cinemática ("Brain sweeties"). Pero esto no es excusa para que se conformen en la pasividad.

"Crossing the road material" es vitalista y repleta de guiños a lo mejor del postrock de sus anteriores trabajos y "aka 47" es una bella sinfonía de dulce caos. En "20 size" juegan con las guitarras a deambular por espacios siderales de locura para en "1000 foot face" acercarse con prudencia a una electrónica nada acomodaticia.

Luego viene "Don't believe the fife" para los que nos mola esto de los órganos polarizando guitarras, climax soberbios de decadencia y cadalso. La más bestia del lote, "Battered at a scramble", todo un lujazo de cisma y detonación.

"Old poisons" también se enroca en la catarsis guitarrera, y para finalizar, la que titula el cd, suspiros de bajón, lobos alrededor de la lumbre. Seguiré comprando discos de Mogwai mientras sigan en este laberinto de silencios y tormentas. Con algunos bajones, desde "Rock action" (2001) continuan aturdiendo con amabilidad nuestras orejas.


domingo, 8 de octubre de 2017

PILE. "You're better than this" (2015)


Quedé tan jodidamente tocado cuando escuche el ultimo disco de Pile, no hace mucho comentado por estos lares, que no me pude resistir y mi hice con su anterior disco. Este "You're better than this", sienta las bases de lo que escuchamos en su nueva producción.

Desde que suena la inicial "The world is your motel", con ese aire bruto a lo Jesus Lizard, seguida del himno para radiar infiernos, "Mr. Fish". no puedes más que echarte al monte con ellos, deslumbrarte con esos aires definitivos de luces que duelen, de rock obsesivo.

Siempre con un deje melódico extraño, ácido sulfúrico para tus entrañas ("Tin foil hait"), o lozanías lentas que poco a poco se van convirtiendo en lamentos infecciosos, en pruebas evidentes de que Pile es una de las mejores cosas que ha podido pasar a la música inquiera actual para dotar de peligro a este ecosistema de voces sacuden electricidad ("Hot breath").

Me gustan un huevo Pile porque lo suyo es armarse de valor para convertir la tranquilidad en una bomba, como la efectiva "Touched by comfort". Mi favorita es "Waking up in the morning". Una locomotora de ruido que te gusta y te sacia, un potente ejemplo de como el rock tiene aun cosas que decir.

"Yellow room", también es una parada de monstruos total, una agitada concatenación de enjambres ruidosos, de zarpazos que te dejan incomodo, de punk para el siglo XXI. Para el final la más larga, "Appendicitis". Una tonada salvaje y visceral, arrullando volcanes, elevándose entre el fango. Joder como me gusta. El sonido alto, a toda ostia, para que suenen mejor los golpes. Sin duda Pile, uno de mis descubrimientos del año que nadie se debe perder.





jueves, 5 de octubre de 2017

NADINE SHAH. "Love your dum and mad" (2013)

Menudo disco de debut que se marcó Nadine Shah. De esas voces que saben perpetuar la mejor época de Pj Harvey.Cuando ésta aun irradiaba peligro no tocar. Desde que suena la bizarra y mecánica "Aching bones", con sus chirridos en medio del vaho de su voz, el disco es una perfecta estampa de ritmos angulosos, de folk gótico que da miedo.

La cantante inglesa supo digerir de una manera eficaz los ecos de Harvey, haciéndose un hueco entre las que sintonizan el dial estilístico de la gravedad (Anna Calvi, Scout Niblett, Shannon Wright  entre otras), y consigue que escuchando temas como "To be a young man", la tensión erice los sentidos.

En "Runaway" toma protagonismo la guitarra, y "The Devil" con ecos a Patti Smith, es otro de esos temas que aguantan con formidable seriedad una contención que siempre presiento dolor y voces rotas ("Floating").

"Love yout drum and mad" pasa en un santiamén, con nanas de cristales rotos, "Floating", baladas devoradoras de malas noches, "All i want", y pianolas sangrientas de cuentos de esos que no te dejan dormir, ("Used it all").

Después vienen vals de desasosiego como la impactante "Dreary town", y para terminar otra de esas joyas dulces y venenosas que hacen que tras escuchar el disco, te queden ganas de mas, "Winter reigns", con su espeluznante tranquilidad.

Este mismo año sacó al mercado "Holiday destination". Tiempo tendremos en el futuro de meternos a fondo en su laberinto. De momento, disfrutemos de los vaivenes del arrobamiento.